| África
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7
de octubre de 2004
Petróleo:
ahora van por África
Los ataques a
los oleoductos iraquíes y saudíes, el daño en la producción
de petróleo en el Golfo de México debido a los últimos
huracanes, el aumento de la demanda de la creciente industria
china y la guerra de guerrillas de la étnia Ijaw en Nigeria
ha disparado el precio del barril de petróleo a más de 50 dólares,
un récord en más de dos décadas.
Con la declaración de la independencia de la República de
Biafra en el sur de Nigeria en 1967, la etnia Ibo alcanzaba
fama y poder internacional, al administrar uno de los estados
más ricos en petróleo de toda África. Pero, con el correr
del tiempo esto se demostró que no fue así, ya que detrás
de ese desmembramiento del país más poblado del continente,
se encontraban grandes intereses de compañías petroleras
francesas, en contra de las estadounidenses y británicas que
no apoyaron la secesión. Tres años después el apogeo de los
ibos terminaría para siempre con la destrucción de Biafra.
Barril por encima de 50 dólares
Los ataques a los oleoductos iraquíes y saudíes, el daño
en la producción de petróleo en el Golfo de México debido a
los últimos huracanes, el aumento de la demanda de la
creciente industria china y la guerra de guerrillas de la étnia
Ijaw en Nigeria ha disparado el precio del barril de petróleo
a más de 50 dólares, un récord en más de dos décadas.
De acuerdo con Amnistía Internacional, más de 500 muertos
en menos de un mes se produjeron en Nigeria, desde que la
etnia del Delta del río Níger, Ijaw se levantaran en armas
contra las empresas Shell y Agip y contra el gobierno de
Nigeria obligando a interrumpir la extracción de crudo.
Los Ijaw viven, al igual que los Ibo, en la zona nigeriana
más rica en hidrocarburos, cuya explotación los empobreció
más. Pero, al parecer, a diferencia de sus vecinos, no
cuentan con apoyo externo.
La amenaza de los guerrilleros de atacar blancos humanos
que trabajen en empresas petrolíferas provocó que Shell
retirara gran parte de sus empleados de la zona y que la
extracción de crudo disminuyera considerablemente.
Nigeria es el séptimo productor mundial de petróleo:
produce 2,3 millones de barriles por día.
Exigencias de los Ijaw
Si bien, la población ijaw se mantiene al margen de los
grupos guerrilleros, las Fuerzas Voluntarias de los Pueblos
del Delta - el principal grupo armado - exige que las empresas
cesen de contaminar el suelo y el agua, piden participación
de los ijaw en los beneficios del petróleo y la
autodeterminación de la etnia, al igual que lo hicieran los
Ibos hace casi 40 años.
Aunque ya hubo enfrentamientos entre el ejército nigeriano
y las guerrillas del Delta, el líder de la principal fuerza
insurgente - Dokubo Asari - mantuvo reuniones con el
presidente del país - Olusegun Obasanjo, quien según la Unión
Europea asumió en 2003 por medio de elecciones fraudulentas.
Hasta ahora hay una tensa calma, pero el conflicto está lejos
de resolverse.
Interés por el petróleo africano
Estados Unidos importa 1,5 millones de barriles diarios de
África Occidental, es decir, la misma cantidad que recibe de
Arabia Saudita. Las crisis de Medio Oriente ha puesto a África
en la mira las principales compañías de petróleo. Para
2010, EE.UU. planea haber aumentado al doble la importación
africana de crudo.
La extracción de petróleo de África ha causado, según
organismos de Derechos Humanos, desastres humanitarios y ecológicos,
entre los que se encuentran por ejemplo: contaminación de las
tierras fértiles y del agua de Chad y Camerún, propagación
del SIDA, ya que muchas prostitutas siguen el itinerario de
trabajo de los obreros del petróleo sin ningún control
sanitario.
El fruto que produjo el oleoducto que va desde Chad hasta
la costa de Camerún se calcula en 4.700 millones de dólares
y sus beneficiarios fueron las empresas Chevron, Exxon,
Petronas; los prestadores Banco Mundial y Banco Europeo de
inversiones, quienes recibieron la mayor parte. Mientras que
Chad recibió 62 millones y Camerún 18,6 millones. Es
evidente que la corrupción entre el poder económico
extranjero y el político local ha provocado que se saquee
este recurso natural no renovable, a lo que se suma que las
poblaciones de esos países viven en su mayoría en
situaciones paupérrimas de alimentación.
País por país
SUDÁN: El conflicto de Darfur, en Sudán
también tiene que ver con el petróleo. La presión que
sufren las Naciones Unidas para que se sancione a Sudán, por
la violación de Derechos Humanos, por parte de Estados Unidos
se contrapone con los intereses de las empresas petroleras
rusas y chinas que quieren extraer crudo y ganar ese mercado
inexplorado para ellas. Por eso Rusia y China presionan al
Consejo de Seguridad para que no se sancione al gobierno sudanés.
GUINEA ECUATORIAL: Grupos opositores al
tiránico gobierno de Teodoro Obiang Nguema han denunciado a
EE.UU. de quitar de la lista negra de países sancionados a
causa de regímenes totalitarios a Guinea Ecuatorial. Al mismo
tiempo, se han registrado grandes transferencias de la familia
del presidente Obiang hacia cuentas bancarias norteamericanas.
LIBIA: El levantamiento de las sanciones
de EE.UU. con Libia por su supuesta colaboración en contra de
las armas de destrucción masiva le abrió las puertas a
varias compañías petroleras europeas y estadounidenses, las
cuáles ya se han establecido en el país norafricano para
empezar con la extracción de petróleo.
GABON: El descubrimiento en 2004 de nuevos
yacimientos por parte de la empresa Shell ha lanzado a compañías
norteamericanas a invertir en la exploración de este país
africano.
ANGOLA: La mayoría de los recursos de
hidrocarburos angoleños están inexplorados debido a la
guerra civil que devasta al país desde su independencia en
1975, por eso los gobiernos occidentales están mediando para
alcanzar la paz que les permita invertir en petróleo.
Otros países que han recibido en los últimos dos años más
afluencia de empresas productoras de petróleo son: Congo (República
Democrática), Congo (República Popular), Sudáfrica, Costa
de Marfil y Camerún.
Conclusión
La población africana occidental, cuyo suelo es rico en
petróleo permanece indiferente ante el saqueo petrolero -
actual y al que está por venir - por parte de sus gobiernos y
del capital multinacional, ya que debe hacer frente a la
pobreza, que en gran parte ha sido propagada por esta clase de
negocios, que excluyen a los habitantes de estas tierras.
Los Ijaw no tienen el apoyo que tenían los Ibo, por eso lo
más probable es que fracasen en querer detener la marea de
extracción de crudo que se avecina a nivel continental.
Las Naciones Unidas nada pueden hacer, ya que están
viciadas por las presiones de sus propios miembros, los cuáles
responden a los intereses de las gigantescas empresas
privadas.
Más allá de que las guerrillas Ijaw estén compuestas por
mercenarios - como acusa el gobierno de Nigeria -, si no
surgen más grupos insurgentes lo más seguro es que la
contaminación, la corrupción y la pobreza aumenten en el ya
castigado continente africano.
Maximiliano Sbarbi Osuna

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