| Costa
de Marfil -
7
de noviembre de 2004
Costa
de Marfil atacó una base francesa
La ruptura de
la tregua por parte del gobierno marfileño, en contra de los
guerrilleros rebeldes, ha provocado, ayer sábado, un
enfrentamiento armado directo con el ejército francés, que
tiene alrededor de 4.500 soldados en este país africano.
Nueve militares franceses murieron por causa de los
bombardeos del ejército de Costa de Marfil en la ciudad
rebelde de Bouaké. La inmediata reacción de los efectivos
franceses consisitó en el derribamiento de tres helicópteros
del gobierno marfileño y la orden del presidente francés
Jacques Chirac de destruir aviones que respondan al gobierno.
País modelo
Costa de Marfil fue, desde que se descolonizó de Francia
en 1960, un país modelo en la región. Enrolado en el bloque
occidental durante la guerra fría, sufrió como varias ex
colonias francesas la intervención directa de la economía
por parte de París y el unipartidismo hasta el año 1990.
No existían odios raciales de importancia, aunque la
población estuviese dividida en cinco grandes grupos étnicos:
fundamentalmente el norte y el oeste están constituídos por
una mayoría musulmana y el sur y el este del país, cristiana
y animistas.
Guerra Civil
Costa de Marfil tuvo una convivencia política y étnica
pacífica. Nunca había habido golpes militares, hasta que en
diciembre de 1999, Robert Guei al mando del ejército derrocó
al presidente Henri Konan Bedie. En octubre de 2000 Guei
convocó a elecciones y se proclamó ganador.
Los veedores internacionales denunciaron el fraude y
evidenciaron que el ganador había sido el actual presidente,
Laurent Gbagbo. Pero, en las elecciones habían sido
proscriptos los dos partidos mayoritarios: el encabezado por
el musulmán Alassane Ouattara y el liderado por el derrocado
Henri Konan Bedie.
Nunca antes se habían producido graves enfrentamientos
religiosos, hasta que los musulmanes del norte no toleraron
que se anulara a su candidato y comenzaron la quema de
iglesias y la matanza de cristianos. Estos se vengaron
asesinando musulmanes y quemando mezquitas.
La guerra civil estalló y el gobierno de Gbagbo logró
contenerla de manera precaria hasta septiembre de 2002, cuando
la guerrilla musulmana volvió a atacar a la minoría
cristiana del norte del país y se registraron alzamientos
rebeldes en las principales ciudades. En ese momento, el
gobierno acusó al ex dictador Robert Guei de promover nuevos
disturbios.
Pero, el mismo día en que se iniciaron los nuevos
enfrentamientos, el 19 de septiembre, Guei fue asesinado por
las fuerzas del gobierno.
Gobierno de Unidad Nacional
Por fin en julio de 2003 se logró convocar a un gobierno
de unidad nacional que incluía a sectores del presidente
Gbagbo con los disidentes musulmanes. Tanto como los países
africanos, Francia y la unión Europea patrocinaron la tregua,
pero exigieron a Costa de Marfil que abriera su mercado
interno, privatizara las empresas estatales y reduzca los
salarios.
La ONU envió 6 mil cascos azules, Francia 4.500 soldados y
varios países africanos 12 mil efectivos que tendrían como
objetivo garantizar la paz y la unidad del gobierno.
Nuevos enfrentamientos
Los temas álgidos que dividen actualmente el país son: el
desarme de los rebeldes y la revocación por parte del
Parlamento de la ley que prohibe al musulmán Ouattara ser
candidato a presidente porque su padre no es marfileño, sino
que nació en Burkina Fasso.
La oposición denunció en varias oportunidades que el
gobierno de Gbagbo está trabando en el Parlamento la revocación
de la ley.
Vencido ya el plazo, la negativa a desarmarse por parte de
los guerrilleros musulmanes disparó el jueves pasado un
ataque del gobierno a los asentamientos de los rebeldes incluída
una base militar francesa.
Relaciones con Francia
Como ocurrió con las demás colonias francesas en África,
Francia no terminó de retirarse después del proceso
descolonizador de la década del 60. Sus empresas siguieron
monopolizando el comercio y los servicios marfileños.
La apertura del mercado interno exigido en 2002 por la Unión
Europea perjudicó a Francia, quien había sido el principal
socio comercial y el beneficiario de Costa de Marfil.
A partir de ese momento, el gobierno de Gbagbo acusó a
Francia de estar defendiendo los intereses de los rebeldes y
de apoyarlos con sus tropas, Francia negó toda acusación, a
pesar de que las reformas económicas fueran en contra de sus
intereses.
El ataque a la base francesa el sábado pasado por parte
del gobierno abre un nuevo capítulo en las relaciones
bilaterales. La gravedad de los incidentes pone a prueba si
Francia es neutral realmente.
La comunidad internacional respalda a Gbagbo aunque la
democracia que hay en Costa de Marfil no sea del todo
completa. Claramente, hay una lucha de intereses económicos
en los que se encuentra Francia y los musulmanes marfileños
de un lado y el resto de la Unión Europea, la Unión Africana
y el gobierno de Gbagbo del otro.
Maximiliano Sbarbi Osuna

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