| Israel -
7
de agosto de 2005
Fuertes
enfrentamientos por la retirada de Gaza
El ministro de
finanzas Benjamín Netanyahu dio un portazo y rompió con el
gobierno de Sharón, creando una crisis porque, según él, la
retirada israelí de Gaza daría ventaja al terrorismo
palestino. Sin embargo, otras voces acusan a Israel de que el
plan de desconexión es unapantalla para conservar gran parte
de Cisjordania.

El ministro renunciante Benjamín
Netanyahu
A cinco meses de una frágil tregua entre
palestinos e israelíes, sobrevino lo que la sociedad israelí
estaba esperando: las diferencias por la retirada de Gaza se
están manifestando públicamente dentro del gabinete del
Primer Ministro Ariel Sharón.
El plan de desconexión unilateral impulsado
por este gobierno, causó malestar entre la población
civil ocupante del territorio palestino de Gaza, la
ultraderecha israelí, y los herederos políticos de Sharón
que lo acusaron de traidor, siendo él mismo uno de los
protagonistas del colonialismo israelí de los últimos 30 años.
¿En qué consiste el plan de
retirada unilateral?
De acuerdo con la resolución 242/67 del
Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Israel debe
abandonar las zonas palestinas ocupadas en la Guerra de
1967. La ley internacional prohibe mantener ocupados sitios
en tiempos de paz, aunque lo permita cuando hay disputas. La
guerra con Palestina nunca ha sido declarada formalmente y
actualmente han transcurrido cinco meses de una relativa
paz.
Muchos analistas consideran que la retirada
de Gaza se está llevando a cabo para fijar los
asentamientos en otra region ocupada: Cisjordania. Esta
estrategia junto con la construcción de un muro o alambrado
separador en este territorio, perimite redefinir las nuevas
fronteras israelíes para el futuro.
El famoso muro separa varias poblaciones
palestinas de Cisjordania, entre sí, lo que provoca su
aislmiento. Gaza está separada de Cisjordania por el
territorio israelí, es decir que de formarse el estado
palestino, estaría no sólo partido en dos, sino que se
asemejaría a los países ilegales creados por el gobierno
sudafricano en la época del Apartheid: asentamientos solos
rodeados por el territorio israelí.
La Corte Internacional de Justicia dictaminó
que el muro es ilegal, el 9 de julio del 2004, y que viola
el derecho internacional, y exigió su desmantelamiento.
A esto se le agrega la constante creación de
poblaciones civiles desde 1967 en los territorios ocupados,
lo que dificulta notablemente la retirada. Esta estrategia
se ve impedida por el problema de trasladar asentamientos
civiles y reubicarlos en territorio israelí.
El comienzo de la retirada de Gaza debería
comenzar el 18 de agosto, pero podría retrazase de dos a
cuatro semanas.
Renuncia de Netanyahu
El ex primer ministro israelí y hasta ahora
ministro de Fiananzas, Benjamín Netanyahu ha presentado la
renuncia a su cargo criticando duramente el plan de
desconcoxión por considerarlo contrario a Israel y
beneficioso para Palestina y para los grupos terroristas islámicos.
Con esta actitud, Netanyahu, de gran peso político,
inicia una grave crisis en este gobierno de coalición
formado por partidos derechistas (como el Likud) y de centro
izquierda (como el Laborismo).
Visiblemente enojado, Netanyahu anticipó una
catástrofe para el estado de Israel: "Abú Mazen
(presidente palestino) dice que la retirada de Gaza se trata
sólo de la primera fase y que después llegarán a Jerusalén,
mientras las demás organizaciones terroristas afirman que
es el comienzo de la liberación de toda Palestina".
Este discurso conservador promueve el miedo
en la sociedad israelí, lo cuál la endurece más a la hora
de votar a sus gobernantes y de firmar la paz con los
Palestinos para poner fin a décadas de enfrentamientos. De
esta manera, Netanyahu busca distanciarse de Sharón y ser
opositor dentro de su partido.
Además, el ex ministro se va del gobierno
con una imagen positiva, ya que como impulsor de la economía
neoliberal ha traído beneficios macroeconómicos a Israel,
sacó al país de una crisis económica y privatizó
empresas públicas deficitarias, lo que le permitió bajar
los impuestos públicos. Este último logro ensombreció sus
desaciertos con respecto a la distribución de la riqueza.
Aparentemente, Netanyahu está su
construyendo su propio camino con aspiraciones electorales.
La ocupación de 1967
El plan de desconexión sólo tiene unos años,
pero la ocupación de los territorios de Gaza y Cisjordania
se produjo durante la llamada Guerra de los Seis Días, en
1967.
Por esa fecha el mundo árabe, que había
sido derrotado en dos oportunidades por el ejército israelí,
veía llegar a este país capitales occidentales, lo que lo
convertía en un enemigo cada vez más poderoso.
Además Israel usaba cada vez más las aguas
del río Jordán, para usarla en su creciente agricultura y
para abastecer a su población cada vez más numerosa. Este
río lo comparte con Jordania, que vio afectado su caudal.
Por otra parte, el presidente nacionalista
egipcio Gamal Abder Nasser, que dependía de la Unión Soviética,
quería forjar su liderazgo en el mundo árabe con una
victoria contra Israel, de esta manera avivó las llamas de
una inminente guerra con propaganda anti israelí y además
echó a las tropas de Naciones Unidas que cuidaban la
frontera entre estos dos países.
Mientras tanto, los vientos nacionalistas
soplaban en los países no alineados y en el mundo árabe.
Uno gobiernos del mismo color político que el de Nasser
asumieron mediante golpes en Siria y en Irak.
El contexto para la guerra estaba dado, por
eso Israel decidió atacar primero y por sorpresa antes de
verse encerrado en tres frentes. La superioridad militar y
tecnológica israelí acabó con la guerra en menos de una
semana, detruyendo la fuerza aérea egipcia y ocupándo la
península del Sianí (en Egipto), las alturas del Golán
(en Siria) y los territorios de Gaza y Cisjordania (que son
la base del futuro estado Palestino).
Maximiliano Sbarbi Osuna

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