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Crisis migratoria
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26 de mayo de 2009
España tiene su "Guantanamo" en
África
De acuerdo a un informe presentado el año pasado por
Amnistía Internacional , cada mes llegan 300 migrantes al
pequeño Guantánamo,
un centro de detención ubicado en Mauritania que está
financiado por España.
El encierro, el hacinamiento, la escasa ventilación y los
malos tratos caracterizan a este centro.
Por
Maximiliano
Sbarbi Osuna (publicado
en el diario BAE
el 26/05/2009)

El ritmo de los tambores y de las danzas africanas del
grupo Yamo Yamo acompañaron ayer en Madrid la presentación
del segundo Plan África 2009-2011, por parte del ministro de
Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos.
Este nuevo Plan África que sustituye al primero – 2006-2008
- “renueva el compromiso del gobierno y de la sociedad
española con esta región, y especialmente con la
consolidación de la democracia, la paz y la seguridad, así
como con la lucha contra la pobreza”, de acuerdo con el
informe oficial del gobierno de Rodríguez Zapatero.
Lo cierto, es que mediante este convenio de segunda
generación, entre España y los cuestionados gobiernos del
norte y oeste africanos, la frontera sur de Europa y su
vigilancia se extiende hacia Marruecos, Mauritania, Senegal,
Malí y Guinea Bissau.
La mayoría de estos países, que están acusados por ONG
internacionales de violar los Derechos Humanos, se
comprometen a detener a los miles de migrantes, que intentan
alcanzar Europa cada año, de la manera que sea posible,
incluyendo detenciones, torturas, y abandono de poblaciones
enteras en zonas inhóspitas.
El Plan África se materializa por medio de acuerdos
bilaterales entre España y los países africanos, que se ven
obligados a adquirir los sistemas de seguridad fronteriza
europeos, a frenar la ola migratoria y a aceptar el ingreso
de empresas de bienes y servicios españolas. A cambio,
España aporta créditos de Ayuda al Desarrollo, muchos de los
cuáles se utilizan para la compra de los servicios españoles
y además obtiene beneficios de los acuerdos pesqueros con
Marruecos y Mauritania.
Estos créditos generan pesadas deudas para las asfixiadas
economías africanas. Además, España aporta fondos con la
excusa de combatir el terrorismo, principalmente al grupo Al
Qaeda para el Magreb Islámico, pero el objetivo principal es
establecer sus compañías y beneficiarse de los convenios con
los corruptos y violentos gobiernos africanos, que ceden sus
recursos naturales y se enriquecen con la ayuda europea.
Guantanamito
Marruecos no es el único país por medio del cuál los
emigrantes subsaharianos llegan al sur de España. Cientos de
precarias embarcaciones alcanzan por año las islas Canarias
españolas desde la costa de Mauritania.
En agosto pasado una junta militar dio un golpe de Estado al
gobierno elegido democráticamente. El temor europeo a los
inmigrantes se sitúa por encima de la democracia y de los
Derechos Humanos.
España no sólo legitimó el golpe sino que continuó con los
acuerdos bilaterales que condenan a los emigrantes y que
benefician a las compañías europeas.
Alrededor de 31 mil emigrantes africanos alcanzan las costas
canarias cada año. Para alojar a los cientos que son
capturados en tránsito por tierra y mar, España transformó
una escuela abandonada en la localidad de Nuadibú, al norte
de Mauritania, en un centro de detención bautizado como
Guantanamito.
De acuerdo a un informe presentado el año pasado por
Amnistía Internacional (AI), cada mes llegan 300 migrantes
al pequeño Guantánamo sin ninguna protección judicial. El
encierro, el hacinamiento, la escasa ventilación y los malos
tratos caracterizan a este centro.
Aunque algunos intelectuales españoles intenten explicar el
encierro mediante la falacia de que se está evitando no la
salida de los detenidos, sino la entrada de los pobres
mauritanos que carecen de electricidad y agua a las
acogedoras instalaciones de Guantanamito, la realidad es que
los emigrantes se encuentran en un limbo jurídico sin
posibilidades de acceder a abogado alguno.
El primer Plan África habilitó al gobierno de Mauritania,
que asume la responsabilidad de evitar que los emigrantes
alcancen las Canarias, a abandonar en 2006 a 11.600 personas
en las fronteras con Malí y Senegal sin tener en cuenta su
origen, según el informe de AI.
La junta militar mauritana convocó a elecciones
presidenciales para el próximo 6 de junio. Varias ONG
denuncian que los resultados ya están programados y le
darían la victoria al actual gobierno de facto. Sin embargo,
Moratinos presentó su nuevo Plan África como si contribuyera
al desarrollo del norte africano y como si además fuese un
triunfo de la democracia.
El gobierno español y los medios de comunicación afines
denuncian la invasión de miles de posibles delincuentes que
llegan a Canarias. Sin embargo, el promedio anual de 31 mil
emigrantes africanos es ínfimo en comparación con los 10
millones de turistas por año que ingresan las islas. Por
eso, es falso que los emigrantes presenten un problema
demográfico.
Un plan más humanitario que podría implementar España y el
resto de las potencias europeas es continuar con la
inversión en África, pero evitando el saqueo, la utilización
de mano de obra esclava, los acuerdos con gobiernos
corruptos y dictatoriales, la exacerbación de las
rivalidades étnicas y el deterioro del medio ambiente.
Quizás, con un continente más desarrollado, se reduzca
considerablemente la ola de emigrantes desesperados que
intentan “invadir” Europa.
Maximiliano
Sbarbi Osuna

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