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Medio Oriente - 6 de agosto de 2006

Las palabras son gratuitas

Judíos y árabes. ¿Conflicto milenario? ¿Sionismo = imperialismo judío? ¿El origen del conflicto es religioso? ¿Todos los musulmanes son árabes o todos los árabes son musulmanes? ¿El terrorismo es sólo islámico? ¿Es coherente ser de izquierda y apoyar a Hezbollah? Las palabras son gratuitas.

 

Suele suceder cuando la prensa no especializada informa sobre un conflicto de importancia 
internacional, nuevo para la mayoría de los lectores, aquélla incurre en errores o 
generalizaciones que terminan por desvirtuar el sentido del análisis y de confundir a quienes por 
primera vez se acercan a estos temas.

A veces se hace por ignorancia, otras veces con malicia y a menudo por la carrera contrarreloj a 
la que deben someterse los redactores de los medios para llegar antes que otros con la noticia.


Judíos y árabes. ¿Conflicto milenario?

El primer y más común error con el que se suele tropezar es afirmar que el conflicto entre árabes 
e israelíes es milenario. Eso no es cierto. Más allá de las peleas históricas o mitológicas, el 
origen del conflicto actual entre judíos y musulmanes no tiene más de 100 años.

Desde la creación del sionismo a fines del siglo XIX, miles de judíos de Europa llegaron a 
Palestina con la idea de que la concentración territorial sería la solución a la persecución. 

Decidieron volver a las tierras de los ancestros porque, aunque en su mayoría no sean religiosos, 
tienen en común una identidad negativa, es decir la de un pueblo perseguido que no termina de 
insertarse dentro de la sociedad capitalista.


¿Sionismo = imperialismo judío?

Muchas veces se utiliza la palabra "sionismo" de manera peyorativa, englobando dentro del 
término, a los judíos ortodoxos con los no religiosos. La mayoría de los judíos decidieron no 
hacerse sionistas. Sin embargo, aunque la creación del sionismo sea una consecuencia de la 
expansión capitalista de fines del siglo XIX, los judíos no llegaron a Palestina a colonizar a 
los árabes que vivían en la región, no los explotaban como se ha llegado a decir, sino todo lo 
contrario, los judíos se organizaban en comunidades cerradas, dentro de las cuáles interactuaban 
económicamente entre ellos, sin comprarles mercancías a los árabes ni tampoco tomarlos como 
empleados. 

No se puede hablar de colonización o imperialismo sionista, pero el legítimo resentimiento árabe 
sobrevino cuando descubrieron que los judíos los desplazaban de las tierras y de la economía, y 
como la mayoría de los árabes eran campesinos, es decir que estaban muy ligados a la tierra, 
veían con desagrado la masiva afluencia de inmigrantes judíos. El sionismo necesitaba territorios 
unificados para lograr el objetivo de crear un estado.


¿El origen del conflicto es religioso?

Es común describir el conflicto entre árabes e israelíes como un conflicto religioso, pero aunque 
los grupos étnicos se identifiquen con determinadas religiones, el problema es político. Por 
ejemplo, la forma de organización de los sionistas era puramente europea y capitalista, con el 
objetivo claro de crear un Estado (en el sentido moderno), en cambio los árabes tuvieron más 
problemas para organizarse por su liderazgo político de tipo feudal y las pujas por el poder 
entre históricos clanes familiares. 

Es innegable que actualmente hay muchos componentes religiosos, que lo único que provocan es que 
se agraven los conflictos, pero la base del problema es política (también económica, por 
recursos, por límites, etc). 


¿Todos los musulmanes son árabes o todos los árabes son musulmanes?

Otro error consiste en identificar automáticamente a árabes con musulmanes y viceversa. Es común que a los 
iraníes se los llame árabes cuando en realidad en su mayoría son persas. También se confunde fácilmente la religión con la etnia. Un 20 % de los israelíes no son judíos, ni los libaneses son todos musulmanes, ya que un 39 % profesa la religión cristiana. 

En Irak, se da sobre todo esta característica, se lo suele dividir en tres grandes zonas, la 
chiíta, la sunnita y la kurda. Las divisiones son correctas, pero son divisiones políticas no 
religiosas, como se confunde habitualmente. Las zonas chiíta y sunnita están en su mayoría 
habitadas por árabes, mientras que los kurdos son musulmanes al igual que aquéllos, pero de etnia 
kurda, no árabe.


¿El terrorismo es sólo islámico?

Se suele identificar con el terrorismo sólo a las guerrillas islámicas y no a los estados. Por 
ejemplo Irán apoya a guerrillas terroristas que matan civiles e Israel comete actos terroristas 
cuando bombardea ciudades libanesas matando a cientos de inocentes. Irán apoya económicamente el 
terrorismo de Hezbollah que dispara cohetes contra las ciudades del norte israelí e Israel lo 
está ejerciendo al bombardear poblaciones civiles en el Líbano.


¿Es coherente ser de izquierda y apoyar a Hezbollah?

El odio de los partidos y de los analistas de izquierda hacia el imperialismo norteamericano y su 
aliado israelí provoca que se encolumnen contradictoriamente detrás de los extremistas islámicos 
que matan civiles sin imaginarse que un gobierno por ejemplo de Hezbollah en el Líbano, talibán 
en Afganistán o de Al Qaeda en cualquier parte, serían tan ultraderechista como lo es el gobierno 
israelí. La sharía o ley coránica dista mucho de la teoría de la lucha de clases o del asenso al 
poder del proletariado. Nada tiene que ver el Corán interpretado por grupos fundamentalistas de 
suicidas con las teorías de Karl Marx ni con la Internacional Socialista.


Las palabras son gratuitas

Para finalizar, muchos periodistas en los últimos días dieron por sentado hechos que no están 
comprobados, como por ejemplo que Irán esté fabricando una bomba nuclear, que los soldados 
israelíes hayan sido capturados dentro o fuera del territorio israelí, que el lobby judío en 
Washington le dicte la agenda internacional a George Bush. Cada una de estas afirmaciones tienen 
algo de realidad, pero la ideología de cada analista combinada con los intereses que defienden 
produce que se mezcle la fantasía con la realidad y que se viole uno de los principales 
postulados del periodismo, es decir, dar por hecho algo que no está debidamente chequeado con 
varias fuentes.

Maximiliano Sbarbi Osuna