| Sudán
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1
de septiembre de 2004
¿Qué
intereses hay detrás de la masacre de Sudán?
En Sudán, como
en varios países del centro y norte de África, la lucha de
poderes entre el norte musulmán y el sur cristiano y animista
ha llevado a varias tragedias, más aun, cuando un grupo se
impone sobre el otro basándose en el extremismo religioso y
cuando el reparto de los importantes recursos naturales está
exageradamente desequilibrado.

Sudán ha estado en guerra casi siempre, desde su
independencia en 1956, pero en el último año matanzas,
violaciones y expropiaciones han llevado a alertar severamente
a la comunidad internacional y a declarar este conflicto como
la peor catástrofe producida por enfrentamientos en 10 años,
desde la masacre de Ruanda.
Las cifras oficiales de la ONU hablan de 50 mil muertos y
de 1,2 millones de desplazados en sólo un año en la
provincia occidental de Darfur.
Paradójicamente, la guerra civil de Sudán había entrado
en una etapa de distensión y negociaciones, que no hacían
prever un cataclismo de esta magnitud.
¿Qué pasa en Darfur?
En la provincia de Darfur, que limita con Chad al oeste,
hace centurias que hay enfrentamientos entre los árabes y los
campesinos negros que ocupan las tierras más fértiles, pero
en febrero de 2003 el gobierno central dominado por árabes
musulmanes se negó a retribuirle a la provincia una proporción
de los beneficios de las exportaciones petroleras que se
extraen de esa zona y que representan el 75 por ciento del
total del país.
Por eso, se crearon guerrillas locales contra los
musulmanes: SLA (Ejército de Liberación de Sudán) y JEM
(Movimiento por la igualdad y la Justicia). Pero al mismo
tiempo, el gobierno comenzó a utilizar guerreros árabes
llamados Janjaweed, que combaten a las guerrillas de Darfur y
además atacan a la población civil para que desistan de sus
reclamos.
Amnistía Internacional, Naciones Unidas y UNICEF
denunciaron masacres, violaciones, tierras quemadas y aldeas
arrasadas, sin embargo el gobierno de Jartum (la capital de
Sudán) niega que apoye a los Janjaweed y que está haciendo
todo lo posible para desarmarlos.
Más de 200 mil desplazados cruzaron la frontera a Chad y
se encuentran en condiciones muy precarias en asentamientos
que dependen de ACNUR (Alto Comisionado de Naciones Unidas
para los Refugiados), el resto - un millón de desplazados más
- están vagando por el interior de Sudán sin posibilidad de
volver a Darfur por la gran amenaza de la limpieza étnica.
Orígen de la guerra civil
La guerra civil actual sudanesa se originó en 1983, cuando
el gobierno central decidió imponer la Sharía o ley islámica
en todo el país, inclusive en las zonas no musulmanas. En ese
año se creó el EPLS (Ejército Popular de Liberación de Sudán)
con una base cristiana y animista, apoyado por Estados Unidos,
Uganda, Etiopía y Eritrea, y que luchó contra el ejército
de Sudán hasta 2003.
El conflicto de 20 años dejó más de 2 millones de
muertos, de acuerdo con la ONU. Pero, luego de que en en 2001
se descubrieran importantes yacimientos petrolíferos, ambas
partes se sentaron a negociar junto con Estados Unidos de
mediador.
Negociaciones
Acordaron el cese del fuego y la creación de un ejército
de 39 mil hombres que estaría compuesto por árabes y
cristianos. Además firmaron que el sur sería autónomo por 6
años hasta realizar un referéndum por la independencia y que
la Sharía regiría sólo en el norte del país.
Hubo varios desacuerdos, que a medida que finalizaba el año
2002 y transcurría el 2003 se fueron convirtiendo en amplias
brechas y la tensión fue aumentando hasta hacer tambalear el
cese del fuego.
Estos fueron: la cusación del EPLS a Jartum de que
compraba armas para reprimir al sur con los beneficios económicos
del petróleo y el estatus de las provincias Nilo Azul, Abyei
y las montañas del Nuba.
Intervención estadounidense
En 1998 el gobierno de Bill Clinton bombardeó desde el Mar
Rojo unas oficinas en las cuales se producían medicamentos
(según las fuentes sudanesas) y armas químicas (según las
fuentes norteamericanas), luego de las voladuras por parte de
Al Qaeda de las embajadas de EE.UU. en Uganda y Kenia. Por esa
fecha el gobierno de Sudán acogía a Bin Laden.
Durante los atentados del 11 de septiembre de 2001, el
gobierno de Sudán apoyó a Washington. A esto se le suma el
descubrimiento de petróleo en el sur de Sudán, lo que
produjo que EE.UU. borrara inmediatamente a Sudán de la lista
negra del terrorismo y propiciara las negociaciones con los
guerrilleros del sur.
Las buenas relaciones con Sudán permitirían que varias
empresas norteamericanas petrolíferas pudieran establecerse
en la zona y tener el control sin competencia de ninguna índole
en la autónoma la región sur - siempre protegida y apoyada
por EE.UU.
Ahora, los grupos cristianos de derecha del Partido
Republicano presionaron para que EE.UU. intervenga en ayuda de
los cristianos sudaneses.
La ONU y Sudán
Las Naciones Unidas impusieron un plazo, que venció el 30
de agosto a Sudán para que desarme a los Janjaweed y que no
obstaculicen la llegada de medicamentos, alimentos y ayuda
humanitaria a la región afectada, de lo contrario Jartum sería
sancionada económica y políticamente.
El gobierno sudanés negó rotundamente que apoye a las
milicias árabes y que obstaculice la ayuda social, y declaró
que esta es una campaña en contra de Sudán para cometer una
invasión - militar o económica - como le ocurrió a
Irak.
Lo cierto es que la población de Darfur está masacrada,
refugiada y aterrorizada, mientras que el intento de control
del petróleo y las tierras fértiles han convertido a Sudán
en un campo de batalla entre el gobierno central y guerrillas
cristianas; a lo que se le suman las ambiciones extranjeras de
algunos países africanos y del lobby petrolero
estadounidense.
Maximiliano Sbarbi Osuna

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